miércoles, 30 de noviembre de 2011

Mi tía Emérita

Era la  hermana mayor de mi padre, de aspecto menudo  y sonrisa plena, nadie al verla podría imaginar la fuerza, la personalidad, la inteligencia práctica y el gran sentimiento ético que tenía.
Mis primeros recuerdos de ella los tengo de cuando iba mi padre a hacer el mosto en su lagar,  también, sentada en su cocina haciendo queso de cabra o  papas fritas en láminas muy finas, que sacaba de un rallador, una mandolina, así se llama ese "aparatejo", para  que acompañaran al vino los amigos de su marido en las tardes de tertulias, tertulias en las que   música y política ocupaban casi todo el rato.
Su casa, tenía un patio enorme,  con un trozo cultivado de jardín lleno de azucenas y dalias, enredaderas y rosas,  un árbol de granadas...
También tenía un perro lleno de rizos, "Tobi", que odiaba con razón infinita  al vecino Pepe,  una bodega con un olor inolvidable, una galería con asientos de mimbre y jaulas con canarios, aunque  había  en  una, un pájaro extraño para mi, creo recordar se llamaba una calandria, que emitía un canto estrafalario, como  de  un timbre.
Su  entrañable casa, que estaba exactamente a un minuto corriendo de la mía, era  siempre un refugio para mis hermanos y para mi, pues encontrábamos en ella aceptación, tranquilidad y  cariño,  también algo mas poderoso aun, algo que actuaba para nosotros como un embrujo, un infalible señuelo,  que eran las  cajas llenas de "colorines" y cuentos...
Ahi conoci a Carpanta, Doña Urraca, Margarita Gautier, la dama de las camelias, Mariuca la castañera, también  al Capitán Trueno y al Jabato...

Mi tía Emérita, mi favorita tía, mi querida tía.....  lo que mas recuerdo de ella era  su afición al ganchillo, su pollo al limón,  sus ricos rosquetes, sus manos y pies deformes por el reuma,   sus charlas...
Sus recuerdos nítidos  de las poesías de la escuela,  de sus bailes de juventud,  pero sobretodo sus recuerdos de los tiempos de la guerra civil.
No se si me los contó cien  veces o dos  mil, pero si que siempre la escuché  sobrecogida, atenta, ansiosa de mas...
Admiré siempre que, sus a veces terribles historias, estuviesen al margen de lloros, rabia o emoción contenida.
Siempre con una sonrisa, narraba como dejaba los "papelitos" y comida escondida en los caminos para su marido huido, no corrían  por entonces buenos tiempos si eras republicano y socialista,  también, como durante  ese tiempo murió su hija de año y medio de una acetona y como su marido no pudo venir a acompañarla y como luego  la metieron presa, al norte de la isla, para ver si le denunciaba,"¿ como puedo hacer eso?" "¿como puedo luego mirarle a la cara?" "¿que vergüenza pretende que cometa?" le dijo al militar...
Y como este alguna vez  la amenazó con disparar y en cambio otras  le ofrecía chocolate, pero sobretodo, su incomprensible para mí, ausencia de miedo.
 Pasado un tiempo  le  detuvieron y le condenaron a muerte,  aunque luego  le fue conmutada por unos años de prisión, pero como lloro amargamente, cuando se despidió de el en el muelle, el barco fondeaba algo lejos y  la dejaron acercase en una lancha, se despidió desde el agua, el, en la cubierta, ni un abrazo ni un momento a solas, cito sus palabras textuales: "le miraba ahí diciéndome adios, le iban a matar  tan joven, tan lleno de vida y no pude soportarlo, ese día me derrumbé y lloré por primera vez" .

Nunca la olvidaré...Escuchaba mis fantasías, me guardaba tomates y moras, le gustaba llamarme María...
Su muerte le llegó con  casi noventa años.


jueves, 6 de octubre de 2011

Mis abuelas.

Mis abuelas tenían en común: los ojos azules, a mis hermanos y  a mi  como nietos,  absolutamente nada mas.
Una era la rectitud, la seriedad, la distancia, Chencha, la otra era la libertad, la alegría, la generosidad, María.
Yo llevo el nombre de ambas, una me llamo siempre "chenchita", la otra "mari chencha"...Creo que tengo algo de ambas, no se si alguna de sus virtudes pero si alguno de sus defectos.

CHENCHA:
             Era la madre de mi padre, su nombre era Inocencia, cumplía años el 28 de diciembre, nació sietemesina, nos contaba, porque su madre se cayo y a consecuencia de eso se le adelantó el parto;  en su juventud debió ser una chica guapa, recuerdo ver  una foto de ella, esas fotos retocadas, que colgaba en la sala anterior a su habitación.
Entrar en esa sala y habitación privada, era como entrar en las habitaciones de una señora rica para mi, no tenia nada que ver con el resto de la casa. sillones de mimbre, escupideras de loza, antes, debe ser los hombres fumaban y escupían en esas cosas, luego las usaron solo como ceniceros, camas de hierro negro, la puerta con cristales tallados que separaba las estancias, cuadros y santos... había un san Antonio de casi un metro de alto, que se "enramaba" en junio con flores y frutas,  un crucifijo y una vez por mes, se añadía  además una santa o virgen que traían en una caja de madera,  a la que había que rezar el rosario las noches que se "quedaba" con nosotros, con mi padre, un renegado de dios, incluido.
De cuando en cuando,hacía una especie de "limpieza" en  sus habitaciones, eso era quemar en un recipiente unas cuantas hierbas y hacer lo que ella llamaba un "sahumerio" creo pensaba eso apartaba los malos espíritus....no se muy bien, el recuerdo es visualmente claro pero los motivos se me pierden con  el humo.
Todo ese ritual, la distancia en el trato,  su carácter serio y reservado, hizo que, aun viviendo en la misma casa, nunca compartimos comida, ella tenia su fogón, sus cacharros, su despensa, sus galletas, su peras en almíbar, su loza...hacía que yo sintiera que vivíamos de caridad, bueno un poco  así era y se notaba.
No recuerdo de ella  un beso, un abrazo, un capricho, tampoco un trato amable ni cómplice con mi madre, solo sus restricciones...
Vestía siempre de negro con delantal, su pelo muy largo hecho en una trenza, que enrollaba en un moño en su nuca, recuerdo su mechón blanco de canas casi en el centro de su frente. sus zapatos de cordones también negros...zapatos "el curtido", así les llamaba, creo recordar.
Aun y así siempre que hablo de "mi casa" es de esa casa de la cual hablo, de su corredor de madera, en el cual había una destiladera de agua, su azotea, sus alacenas, su "cuartito" encima de la escalera con la ropas viejas y  un  barril de hijos secos, mi cuarto lleno de fotos de Rock Hudson, el patio, el zaguán...
Murió a consecuencia de una caída, como nació, pues  una noche y después de la cena, confundió el reflejo de la luna a través de una ventana en la pared, con la  puerta de su habitación,  cayó por la escalera hasta el primer descansillo, falleció quince días mas tarde a los ochenta y cinco años.

MARÍA:
             La madre de mi madre, fue la hija ilegítima de una madre adolescente y un padre mas aún, a consecuencia de eso se crió con su abuela, a su padre lo conoció cuando iba a casarse a la edad de 18 años, su padre en regalo de boda quiso "reconocerla", así se decía cuando se daban los apellidos al hijo ilegítimo, pero ya tenía preparado todo  el  papeleo,  así que no aceptó, pero siempre tuvo buena relación con el y sus tres hermanas, habidas en su matrimonio. La familia se visitaba y su padre pasaba temporadas en su casa.
Su madre  también se casó  y tuvo a su vez dos hijas mas, así que mi abuela tenia cinco medias hermanas, lo que hacia que fuese una familia bastante atípica, para mí era algo natural, me gustaba todo ese lío y esa cantidad de gente que siempre había en su casa,  aparte de los clientes y trabajadores de la panadería.
Y es que en casa de mi abuela  todo el mundo era bienvenido, podía llegar alguien sin avisar  a comer, las personas que fuesen, que siempre había lugar y comida.
Se enamoró de mi abuelo muy joven y también, como he dicho, muy joven se caso, ambos montaron su negocio y sacaron adelante seis hijos, trabajando mucho, pues al contrario de mi abuela paterna que heredó su casa y tierras de una madrina suya, a mi abuela no le dejaron nada mas  que las ganas de vivir.
La vida  fue poco "amable" con ella, a su niñez precaria y de habladurías, con respecto a su madre, le siguió la muerte de su tercera hija, cuando estaba en estado de la cuarta, también la muerte de su marido de una leucemia cuando empezaban a  disfrutar de lo conseguido,  que su hija, creo la preferida, se fuese a Venezuela en los años cincuenta, con lo que eso significaba,  también, ver como se enfermo mi madre, luego sufrir su muerte, recuerdo los aullidos de dolor aquella noche....
Aun y así, no recuerdo de ella un mal gesto y que  la vida a su lado  no fuese motivo de celebración y risas.
Ella fue la que me enseño a leer, la primera que me llevo al cine, recuerdo gritar, cuando empezaban los títulos, "las letras" como decíamos entonces, ¡abuela mira la a a,a,a,a,! ¡mira la o, abuela!,  me compró  mis primeras "gaseosas"...
Me solía  llevabar con ella a la capital, a casa de sus hermanas, a la casa de su padre...
Con ella pasábamos los veranos en la playa, mis dos hermanos y yo, haciendo lo que nos venía en gana...
En su casa fui muchas veces testigo de su generosidad y buen talante, aunque a veces le reproche en silencio un gesto que me perturbaba, y es que venía una señora,  enferma del mal de "san vito"  y pedía pan, mi abuela le daba una bolsa del pan que había sobrado del día anterior, he de decir que el pan del día anterior, era casi tan bueno o mejor que el del día y que nosotros llevábamos bolsas de ese pan los veranos y comíamos de él durante días; pero yo era muy sensible, me asustaba o me daba pena, no se, aquella señora, su aspecto era de veras lamentable, así que un día la vi mojar el pan en un chorro de agua en la calle y comerlo, pense que mi abuela le había dado pan duro y mi pena era: por qué si le iba a dar pan, no le daba el del día, ese pan, que le daría de todas formas al siguiente.
En su casa descubrí que el mejor olor del mundo es a pan recién horneado y que desayunar ese pan caliente con mantequilla era un placer indescriptible.
También descubrí, lo rico que es tomar café, con trozos de queso fresco dentro,  los revueltos de huevo y chorizo, que a las nueve de la noche había que callarse porque empezaba el "parte",  también que tenia madera de actriz, pues nos gustaba hacer representaciones de teatro en el patio, no diré que comí los mejores dulces, debo reconocer prefería los de mamá, pero si recuerdo su mesa de comedor siempre llena de los dulces que luego venderían....
Mi abuela, que no comía nunca sin "casera", que su placer mas grande era jugar a cartas con sus amigas,  que le gustaba mariscar y  pillar morenas en la playa decía: morenita joooo morenita joooo.
Que se levantaba de madrugada cuando oía las "lanchas rápidas" porque decía traían "estraperlo" y también para ayudar a arrastrar los chinchorros y así conseguir algo de pescado para comer.
 Mi abuela, que nunca iba con la manos vacías de visita, que se compró la primera cocina a  gas del pueblo y tuvo  el primer cuarto de baño con bañera...














martes, 4 de octubre de 2011

Las mujeres de mi vida

Mi madre me contaba que debido a que mi padre estuvo mas de año y medio trabajando en un barco petrolero,  por lo tanto estuve sin verlo  durante ese  tiempo,  se fue cuando yo tenia aun  meses, era reacia a aceptar a mi lado  a los  hombres, decía supongo con algo de crítica y burla,  pues fui siempre muy llorona y mimosa, aún lo soy ahora,   que cuando regresó,   lloraba aterrada y  desconsoladamente, cada vez que se me acercaba.
 Mi madre tenia un taller de costura, así que  tanto su ayudante, creo también su única amiga, Minerva, como sus clientas, además de  mis tías y abuelas, compusieron durante ese tiempo,  también durante toda mi vida a su lado, un  entorno  cotidiano y femenino, mi hermano mayor, dos años mas, supongo no tenia aspecto de hombre aun para mi.
Al crecer como también era observadora y  curiosa, siempre escuche con disimulo esas  "cosas de mujeres" que se supone no debería escuchar,    así que,  merodeaba en las tardes por la sala- taller de mi madre, con la intención de enterarme  de  sus comentarios, cotilléos y risas, sus chismes e historias.
Era divertido, escuchar cosas tales como: ¡pero que peluda  es esa mujer! ¡si parece Felípe II ! o:- con ese color de vestido parece un bandera ... Comentarios, la mayoría  lanzados por  mi abuela María,  que hacía estallara la risa general  
No se si por esa razón,  ha sido mas fácil para mí, acercarme y  entender las  motivaciones o comportamientos femeninos. Reconozco mi incapacidad para los masculinos, esa es la verdad.
Luego, la vida, por una serie de casualidades, me rodeó, en  un porcentaje muy alto, siempre de mujeres, mis compañeras de la  escuela pública de niñas,  las del colegio de monjas,  mis cuatro hijas,  compañeras de trabajo de las tiendas, de  los hoteles y clínica donde trabajé, mis amigas...
 A  todas ellas, quiero homenajear con este escrito.
MI MADRE:


                 Era una persona callada, discreta, seria y elegante, también  triste, tenía muy mala salud, muy  trabajadora, la recuerdo cada día y hasta muy tarde en la noche, pegada a su máquina de coser.
Cuando fue  joven, vendía, cada día, el pan del negocio familiar, ayudada por una burra  a la que cargaba con las cestas;  aun y así,  se permitió ir a la ciudad, tenia tías y primas allí, a aprender "corte y confección" y hacerse con una profesión, para ella  era muy importante ganar su dinero.
Nunca tuvo una casa propia, supongo eso también  la amargaba, ella quería montar su taller en la ciudad y que, para nosotros, fuese más fácil estudiar, pero mi padre siempre se negó, así que,  compartíamos casa con mi abuela paterna, "Chencha",   recuerdo  sobre todo, su  preocupación de cerrar puertas, mi padre no era amable ni discreto, así pretendía algo de intimidad, cuando había alguna discusión entre ellos.
Mis recuerdos de ella:  sobretodo sus comidas y dulces, mis preciosos vestidos,  sus  ojos negros rasgados, su nariz fina, su  preocupación por arreglar  mi pelo liso y llenarlo de bucles, también como me decía: no sacudas las cabeza y no te despeines, no corras, las niñas no gritan, no te manches el vestido, siéntate bien, camina derecha, los hombros rectos, ¡¡ mete la barriga!!...
Mamá, que  era  tan capaz, de hacer un vestido de boda, el ramo, maquillar y peinar a la novia... también  de hacer en tres días   un vestido de fiesta, o  un abrigo, un jersey de lana o una bata de diario.
Capaz de  ir al campo en la mañana,  eso si, totalmente protegida para el sol, llegar, preparar la comida, lavarse, ponerse "VISNU" y sentarse a coser.
Capaz de bailarnos un charlestón en la cocina, mientras preparaba la cena,   mis hermanos y yo, la mirábamos felices y  embobados, esperábamos mientras, que  en otro fuego, calentara el agua para hacernos  pasar por el barreño, nadie en casa se iba a la cama sin lavarse, aun recuerdo el aroma al "lux" y ponerse ropa interior limpia.
 Las duchas se reservaban para los domingos antes de ir a misa, esa,  nuestra "ducha", era  con una manguera, que, iba desde el viejo retretre a la toma  única de agua, a la entrada del zaguán, más la flor de una regadera, hecha de antiguas latas de aceite, mientras uno se duchaba, otro abría y cerraba a distancia,  al grito de ¡¡¡ya!!!, esperando turnos, envueltos cada uno en nuestro albornoz de felpa, que ella nos había confecionado...
Recuerdo su miedo a los ratones y a los locos, había locos en la familia de su madre y alguna desgracia por esa causa, el miedo al mar, cuando soplaba el viento del norte...  recuerdo como subía a la azotea para otear si mi padre ya  había llegado a "Cosme", porque siempre hacia fuego con matorrales.
Como odiaba los gritos y malos modos, su seriedad, sus compras, sus  botones, lentejuelas, telas y encajes en la capital...
Recuerdo verla llorar amargamente, mientras teñía sus ropas de negro en una olla humeante, cuando su padre murió.
La tristeza infinita en la despedida en el muelle, de su hermana, que marchó una noche  en "CABO SAN VICENTE" pues  se había casado por poderes con alguien en Venezuela, nunca mas se vieron.
Verla salir tan guapa, de cuando en cuando,  a algún baile con mi padre...
Siento no haberla conocido mas, que no conociera a mis hijas y les hiciera "vestiditos" como ella decía, que no estuviese en los años que mas la necesité, odio que muriese tan joven sin haber viajado o sido un poco  mas feliz.
 Se, también, que se ahorro algún que otro disgusto, algunas cosas que hice,  las que dejé de hacer, la muerte  de mi hermano mayor...
Pero aun así, puede, solo puede, le hubiese gustado vivir algunos años mas.
Se agravó su estado  en el verano del 68, murió con cuarenta y cuatro años de una insuficiencia cardíaca, que arrastraba desde  la adolescencia.


jueves, 29 de septiembre de 2011

Rupturas

Todo lo que  pueda decir suena falso y teatral,  todos los comentarios: ya te lo advertí o era de esperar.
Todos los sentimientos que me invaden  ya están escritos, vividos, expuestos, llorados,  sentidos, traducidos a canción...
Ya se escribieron los versos mas tristes... se suplicó a la luna... se murió de amor...


Inmersa en  la horrible soledad de  un dolor insoportable, nada  me convence, nada me  distrae, nada es comparable, nada es pasajero.
No puedo mirar adelante, no concibo un  mas allá, no quiero mirar atrás,  siento  es  todo   una locura, un desvarío, una broma, un maleficio, una ilusión,  la apuesta de  una mala jugada,   una verguenza,  el pago de una deuda, una venganza ancestral...


Siento he luchado, durante estos años,  contra una enfermedad, que si bien no tenia buen pronóstico es cierto,   de la cual ahora me hayan desahuciado.


Ahí quedan las heridas, las huellas de pinchazos, la deformidad grotesca   por el tiempo transcurrido, la lucha,  las lágrimas, los tiempos  de espera, los días de mejora, los días de sol,  los de  abrazos y parabienes, también los malos,  los  de  inquietante   oscuridad ...
 Se quedan los celos, las mentiras, las  deslealtades,  desamores,  desencuentros...
Las  noches en vela, los viajes de huida, los de regreso  a su lado, los apasionados  reencuentros, los  tristes regresos a casa...
 También, las pesadillas,  el miedo, el amor infinito y el loco  deseo, las peroratas y escritos, la complicidad y la ternura,  la alegría, los  poemas, las  canciones,  las sonrisas,  los olores, las caricias, la falta de  apetito,  el hambre de pan y  besos,  los hoteles, los lugares compartidos, los paisajes,  los  aviones y  los  trenes... 


 Vacía, sucia, abandonada, maltrecha, como una mesa después de un convite.
Asustada, dolorida  y confusa, como el caballo que espera un compasivo tiro de gracia, por romperse en la carrera.
Perdidas la razón y la locura, perdidas la alegría y la tristeza, perdidos los anhelos y los sueños.
Queda, sólo la aceptación, la rendición  absoluta y sin reservas, cuando  la única felicidad es ver que amanece y puedo  desayunar, porque  el resto del día me sobra y   la noche me asusta y  mortifica.


Determinarse y luego arrepentirse,
empezarse a atrever y acobardarse,
arder el pecho y la palabra helarse,
desengañarse y luego persuadirse;
comenzar una cosa y advertirse,
querer decir su pena y no aclararse,
en medio del aliento desmayarse,
y entre el temor y miedo consumirse;
en las resoluciones detenerse,
hallada la ocasión no aprovecharse,
y perdida de cólera encenderse´
y sin saber por que desvanecerse.
Efectos son de amor, no hay que espantarse,
que todo del amor puede creerse.
                                           Juan de Tassis y Peralta.


Desmayarse, atreverse,estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso.
No hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde,
altivo, enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho,ofendido, receloso;
huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño.
Creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño.
Esto es amor, quien lo probo, lo sabe.
                                                    Lope.
















domingo, 4 de septiembre de 2011

martes, 23 de agosto de 2011

la araña de mi patio

La araña de mi patio, se ha acomodado en la parte alta de la planta mas fea y en la esquina mas sombría. 
La miro cada día como teje o se acerca a su nido, en forma de ovillo de lana, que es todo su centro de atención.
Me pregunto, si nos dejaran  elegir, si nos gustaría ser araña, creo, y no es por la apariencia ni que tenga ocho ojos, que sin duda  a mi no, no me gustaría ser una araña de jardín, tampoco me gustaría ser pez, siquiera el mas bello, esos acaban en alguna pecera, que  vida mas triste,  vivir detrás de un cristal nadando en círculo.
La araña teje su propia red para estar atada a ella de  por vida, me pregunto por que no usa ese hilo para desplazarse, para ir de un lado a otro y por el contrario se encierra cada vez mas, fabricando  su propia cárcel, pretendiendo así, seguridad.
Me mira con sus ocho ojos, piensa, tal vez, que soy yo la que esta en peligro, también, seguro se pregunta, supongo enfadada, por que le hago fotos.
El flash, hace tintinear su red, moviendo así, su suave hamaca, eso no debe  gustarle.
La miro, me perturba el hecho de que su vida y la mía sean tan parecidas, yo también, alguna vez, he tejido mi propia red para sentir esa falsa seguridad, y  como no,  con la intención, puede perversa intención, que cayera alguien en ella.
Me he acicalado, he puesto mi mejor sonrisa y esperado,  a veces impaciente, el suceso.
También he sido atraída por otras redes, y, aun dándome cuenta del peligro, aun sintiendo asco del "pringue" que rodeaba mi cuerpo, me he quedado largas temporadas instalada en una suave hamaca.
También a veces, elegí adrede la parte mas sombría y fea del jardín.
Que bueno no pensar que debía pensar, que bueno  no sentir que debía sentir, que bueno mirar alrededor y ver que cientos de arañas, miles de arañas, tejían a su vez redes como la mía, fabricando así, sus propios "bunkers" orgullosas.
Que bien saber que estaba haciendo lo correcto, lo  mismo que las demás, sentir que vivía, que me reconocía, entre seres que se me parecían....
Y es que la vida de las arañas es así.
Un día..., alguien, un curioso de la vida de las arañas, me observo atento, sin hacer conjeturas, sin imaginarse su vida como araña, pero también me  saco una foto...
El flash hizo tintinear mi red, movió bruscamente mi hamaca, sentí por primera vez la ingravidez y el vértigo,  me di cuenta que  mis ocho ojos, en su caleidoscopio infinito, hacían que mi percepción de las cosas fuera truculenta. 
Porque no hay nada mas truculento que la vida de una araña, seguridad a cambio de libertad, dormir a cambio de soñar, egoísmo a cambio de amor...
Además, no hay nada peor para una araña que el  que le pique otra araña, nada mas doloroso, nada mas infame; te devora lentamente, te envuelve, te  amarra, o te deja mutilada para siempre, luego ya arrinconada esperas, a ver si con suerte, con mucha suerte, otra acaba contigo rápidamente.
Me moví inquieta en mi red, me acerqué  al nido, que era el centro de toda mi atención, lo  encontré vacío... 
 Se que no podré dejar de ser araña, que llevaré siempre, ese hilo pegajoso que me ata a mis semejantes, que también me ata a mi y me hace deambular como una tullida, pero tengo que aprender a vivir sin fabricar mas redes, tengo que descolgarme, que deshacer, romper, desandar, que ese hilo me ayude, servirme de el para que me lleve fuera del patio, a cambiar de jardín, o  al menos, conseguir me lleve a la parte con mas luz. 
Tengo que mirar  a través del caleidoscopio, pero aprender a ver, solo con  los dos ojos, de delante.







domingo, 7 de agosto de 2011

la vida real


 En  una película,  creo recordar "El show de Truman" una persona formaba parte desde su nacimiento de un programa  de televisión, en el, al muchacho objeto del experimento, le pusieron padres, familia, amigos, le indujeron  miedos, gustos, fantasmas, deseos... todo eso que forma parte de lo que somos o creemos ser.
Me pregunto si aun sin televisión,   no existía al menos en el lugar y época  de mi  nacimiento, no somos víctimas de la misma "conspiración", si no somos un producto, un estudio, algo que se supone tiene una época, una localización, decorados, actores secundarios y  a veces  una música... ,
 Se podrían enumerar las escenas, las voces en off, los mutis por el foro, los fundidos en negro....
Todo el mundo es testigo de tus amores, desamores, de tu momentos de gloria, del nacimiento de los hijos  tenemos público hasta para morirnos.
No puedes evitar ese "coro griego" que aprueba o no tus apariciones en el "plató".
Hablas a veces con  voz afectada, neciamente, desabrida o llorosa,  como en un guion,  porque  ahora toca decir:¡ buenos días!, lo siento mucho, ¡que guapa estas!, te quiero o ¿me quieres?.
 No estás segura si aquellos de veras eran tu padres o simplemente heredaste ese punto de "mala leche" de tu padre por pura imitación...
Y  es que  a veces estamos tan lejanos de los padres como de los hijos y ellos a su vez de nosotros.
La vida, esta estructurada igual que una novela o película, te dicen que años iras a la escuela, sabes a que edad harás la primera comunión, también que días debes ponerte que ropa y por que, conoces a quienes estarán en la reunión,  cena o  fiesta a la cual vas  y que ademas habrá "extras inmutables" que si les miras parece que comen, hablan e incluso  se divierten.
Un día te das cuenta que los niños que te "dieron" de pequeños tienen poco que ver con esos  que viven ahora en casa,  que te miran y hablan como si les debieras la vida y a los cuales  pides todo por favor porque su presencia se ha vuelto casi amenazante.
Sabes que los hijos adolescentes se te enfrentaran y  que no harás nada bien en esa época y también sabes que les veras ya de grandes alejarse, la mayor de las veces, con precisamente ese cretino/a,  justo ese,  que dijiste  no te gustaba nada.
Tampoco tiene nada que ver ese señor, que de adultos  fue  tu pareja, con el chico enamorado que te deseaba tanto, porque ese joven, crees reconocerlo  ahora en otro decorado,  enamorando y deseando a otra  chica...¡ exigencias del guion!.
Te levantas  un  día de tu "sillón de maquillaje" para mirarte, entera y de frente, al espejo,  apenas te reconoces,  te han puesto canas, arrugas... estas sola... ha  cambiado  tu mirada, tu forma de caminar, cambiado tu sonrisa, las ganas de vivir...
Mientras esperas, para decir tu próxima "frase",  miras de cuando en cuando al  final del decorado, por si ves una fisura, una grieta,  un roto, una puerta que no de a la nada por la que poder escapar,  pero sabes que no es posible, tienes un "contrato" de  "vida", alguien "comerció" contigo aun sin nacer, nadie te pregunto  donde querías vivir ni que papel te darían en la obra,  porque tu, como no, querrías haber sido la "chica" y no esperar días interminables a que los protagonistas vivan sus aventuras, mientras tu, te aburres mirando tv.
Así mismo alguien  determinó que fueses pobre o rica,  flaca o de  anchas  caderas, agraciada o no, lista o estúpida,  ¡que mas da! ... que salieras triunfante o no, de aquella entrevista de trabajo o  de que ese señor, que viste aparecer un día, mientras esperabas, se fijara  en ti, o estaba determinado, planeado,   escrito, que deberá   mirar  a quien esta sentada  justo detrás...  le ves pasar a tu lado y te dices inquieta, que debes esperar, respirar y  esperar... pero sobretodo, disimular, disimular...
A veces, te dan  una "escena": ---una charla con amigos,--- un viaje,--- un amante... y también  como siempre, el "coro de voces griego"  que es tu entorno mas cercano, vuelve a decirte: ¡que bien! o menean la cabeza reprobando: ¡no pongas  el alma aquí!, ¡mete la barriga!, ¡camina derecha! ¡interpreta!...pero  todo  es pasajero, todo es pasajero...
Un día, al fin,  alguien pone la fecha y hora para tu particular  "mutis  por el foro" y el último "fundido en negro", tu desearías que fuese menos doloroso,  o mas tarde, o puede que desees  lo hubiesen  adelantado  unos  años, no quieres  tener que pasar por mas "maquillajes" ni "cambio de vestuario" ni volver a sufrir por amor, ni mostrar al público  tu obscena decrepitud, tampoco  soportar días interminables en un hospital,  y desde luego mucho menos aun,  que esa gente extraña, que ahora es tu familia, pasen, con sus resabidas y precisas  frases ,  por los pies de  tu lecho con prisa y desagrado.
Y  mientras esperas, sigues mirando al fondo del decorado, por si descubres  una puerta que no de a la nada, una   grieta, un roto, una fisura...




viernes, 24 de junio de 2011

El amuleto azul

Descubrí la piedra en manos de mi nieto el pequeño, había estado sacando cachivaches de un jarrón de cristal y entre lunas, estrella y huevos de color azul y también otra piedra de color verde, estaba esta de un precioso e intenso color azul marino.
No tengo recuerdo de como llegó allí, juraría que no fui yo quien la puso si no estuviese claro que seguro lo hice.
La miré con curiosidad e intenté recordar desde cuando me pertenecía o perteneció a la casa. También pensé si lo había hecho la "bruja malvada", que a veces parece me persigue desde niña, pero deseché la idea enseguida, era tan bonita.
 Después de tenerlo en la mano un buen rato,  decidí que podía ser un buen amuleto para mi viaje.
Aun y así, dude un buen rato mas, pensé que la verdad, no era buen día para elegir amuletos, acababan de darme un "tiro de gracia" emocional la noche anterior y me asustaba un poco embarcarme en la aventura de trenes por Europa.
Sin pensar mas y tozuda como siempre, le metí dentro del  llavero en forma de  botita de futbol escoses que llevo colgada en mi mochila, así que, bastante  mas nerviosa de lo habitual, terminé de preparar las cosas.
En el primer tren en Barcelona y en la primera parada de Gracia, ya alguien había decidido que mi maleta "molaba".
No sabía si llorar o darme de tortas por ser tan estúpida, mi amiga Carmen me dijo que me olvidara, que solo se habían llevado la ropa, pero yo, pensé en mi perfume, mis sandalias de cuero, mis camisetas, el polar, para alguna noche que seguro pasaríamos al raso, los libros de viaje de Kako, la maleta que era de Sandra y como no, en el ordenador portátil pequeño de Carmen, que sería quien nos localizara hoteles y albergues.
Despotricando del amuleto y pensado en donde podía deshacerme de el, seguí adelante.
Y entonces pasó el milagro,  a pesar de la luxación en mi dedo meñique, al entrar  en un baño oscuro del bar "El colibrí" de Zürich, confundirme de tren en Milán con destino a Venecia y algún contratiempo mas.
El milagro de conocer al "capitán" en Marsella la noche del eclipse de luna, el capitán que venia desde Barcelona para enrolarse en la Legión extranjera en Toulon, un muchacho de veintisiete años pero con mas de cincuenta vividos, un muchacho con una capacidad increíble para emocionar, convencer y mantenerte atenta, nos contó que había estado con los "indignados" de plaça Cataluña veinticinco días, que cuando entraron los mossos, le dieron dos buenos "palos" por defender a su amiga Marite, pero que no le dolieron porque sabía que estaba viviendo un momento emocionante y único, que tenia su familia en México, dos niños, su madre, que siempre tenía razón, el "capitán" que sabía hacer las mejores "margaritas" para  que no te dieran "cruda" al día siguiente, que nos dio la receta, de también la mejores "chavelas" ¡por supuesto!....el "capitán" que cuando nos despedimos a las cinco de la mañana nos dio un abrazo como si fueramos de su familia.... y que deseamos le fueran bien las cosas, porque el es de esa clase de  personas que hacen que las cosas sucedan. !gracias para siempre "capitán"!.
El milagro de conocer a una familia de Bergamo, que aun teniendo tres niñas biológicas habían acogido a cuatro niños mas, niños que habían sufrido malos tratos y  alguno aún con graves secuelas,  que por haber sacado buenas notas les habían concedido el premio de llevarles a Venecia. Una familia que me emocionó tanto, tanto..., con la cual me entendía medio en francés e italiano, que se quedó para decirnos ¡¡"chiaooooo"!! todos juntos en su parada del vaporetto, logrando sacarme las lágrimas.
El milagro que un  matrimonio chino nos rescatara, pasada la media noche, de la calle en Milan, porque el recepcionista de un albergue había llamado a todo el que conocía porque el no tenía habitación para darnos.
Un matrimonio chino que nos trató como si fuesemos especiales, que nos llevó un desayuno a la habitación, sacándonos de nuevo las lágrimas, porque aun y a pesar que nos cobró, se que fue algo único el momento y  lo que nos pasó.
El milagro de ver los Alpes, Venecia, Florencia... el milagro de ríos y lagos del sur de Francia, los viñedos y los paisajes serenos de la Toscana, el milagro de comer en los parques, de ver como mi hija Cristi, aún y a pesar del cansancio, aguantó tantos días sin quejarse.
El milagro de tener una amiga como Carmen que me apoyó en cada decisión, que fue generosa y que mantuvo la calma aun cuando yo la perdía, que fueron varias veces.
Tantas y tantas cosas, que hizo del viaje una experiencia increible.
Viaje no apto, desde luego, para aquellos que solo conciben los viajes con todo "atado y bien atado" pero que jamás olvidaremos.
Así que aun guardo el amuleto azul en la botita de futbol escoses que cuelga de mi mochila, ahí se quedará de momento, porque el no tiene la culpa, que las y los ladrones de Barcelona hayan escogido "joder" a los incautos como yo y porque me dio mas,  pero bastante mas, de lo que perdí.




lunes, 6 de junio de 2011

amistad

A  veces se nos llena la boca y decimos mi amigo "fulanito" o  mi amiga "menganita", mis amigos de cuando era chica, mi mejor amiga tal ...
Todos hemos tenido amigos/as, unos  que han pasado sin pena ni gloria, otros que dejaron huella para siempre, otros que no soportamos nunca, pero aun y así  les quisimos mucho, otros que nos quisieron pero que no pudimos corresponderles, otros que nos admiraron o admiramos, otros que pasaron muy rápido y apenas pudimos conocerles, otros que se hicieron de rogar y no les veíamos  o no  se iban.....
Amigos de viajes que quedamos o quedaron  en llamar, que invitamos o nos invitaron  a  la casa y que fueron luego  solo una postal en la próxima navidad.
He oído y  tenido yo misma, conversaciones tan peregrinas como mi amigo/a es buena gente pero es muy pesado o  es algo tacaña, o está  muy metida en sus cosas, o es demasiado seria, o es bastante fresca, o no soporto que sea tan impuntual,  no me gusta como se viste... pero aun  así,  insistimos en llamarles amigos/as.
Les criticamos cuando no están pero les  queremos sinceramente, la gracia es que  les queremos.
Me  digo yo ¿es de veras eso amistad?  o son personas que conocemos y que por una razón o  coincidencia en el tiempo, necesidad o compromiso, compartieron sus vidas con nosotros.
Es de veras nuestra mejor amiga esa de cuando eramos chicas, o es solo el recuerdo de la niñez lo que produce  la ternura que sentimos cuando la vemos.
Por otro  lado, todos hemos tenido algún amigo porque era pareja de nuestro amigo o mujer  de un compañero de nuestra pareja, luego también están  los compañeros de trabajo con los que vamos  a cenar o compartimos fiestas, gentes con las cuales nos sentimos a gusto, pero  por un espacio y tiempo determinados.
 Llamamos amigos, o tratamos y  nos tratan  como tal, a  consuegros, yernos o cuñados,  a jefes  y  clientes, a los "compis" de clase,  a veces hasta algún profesor enrollado... pero todos, son solo  conocidos, aunque  les queramos o nos caigan muy bien, sabemos que son pasajeros, que un día no les tendremos mas, porque  las familias se deshacen, los clientes dejan de serlo, los trabajos y  estudios  se acaban...

Pero  entre todos, a veces surge  ese amigo que es nuestro "alter ego" nuestro reflejo en el espejo, nuestro mas oscuro pensamiento, nuestra alegría y pena profunda, nuestra misma inquietud moral, nuestra  manera de ver y  sentir  la vida, que es tan bueno y tan malo como nosotros, que odia lo que odiamos, es ese  amigo que cuando nos mira a los ojos sabemos que dice y lo que haría en nuestro lugar, que sabe de que hablamos y como nos sentimos... pero  hasta ese amigo  tiene "truco",  el espejo a veces es demasiado sincero, nuestros pensamientos son a veces demasiado  oscuros hasta para aceptarlos nosotros mismos, nuestras alegrías no son  tal sin compartirlas   y nuestra pena es mayor si no esta a nuestro lado.
Y es que  los  amigos no están con nosotros, no están en la  "salud y la enfermedad", los amigos viven en sus casas y hacen sus vidas y a su vez tienen sus amigos y amigos de sus amigos, familias y parejas,  "compis de clase", compañeros de trabajo, tienen nueras,  yernos y consuegros.... y no se puede hacer nada  en contra de eso.

   

sábado, 23 de abril de 2011

el quijote.

Hoy es día de sant jordi como bien se sabe, pero siempre fue el dia del libro, no se y nunca supe que relación había entre Shakespeare y Cervantes  pero creo el 23 de abril de alguna  manera les coincidía.
Dicho esto y como no, hemos tenido en estos días el típico bombardeo de quienes nos invitan a "leer" diciéndonos donde y como encontrarnos  con "nuestros" libros. 
Bombardeos mediáticos, comerciales, de moda, y como no, aconsejándonos ese libro "mágico" que nos hará ricos, mas listos, mas sabios, con el que perderemos la fobia a volar, perderemos peso, arrugas etc... 
De todos,  los mas que me "repatean" son los consejos de esos intelectuales, escritores de éxito o políticos también de éxito, que año tras año nos dan la vara con el Quijote.
Yo de pequeña leí una colección que venia en forma de "colorin" por capítulos, pero reconozco el libro como tal no lo leí nunca, razones varias, alguna sin disculpa seguramente, leer siempre es una buena cosa.
Pero a lo que voy es esos pseudo o intelectuales de postín que se empeñan en explicarlo,  ¿es que acaso dan por sentado no somos capaces de sacar nuestras propias conclusiones? Decía Vargas Llosa, en la 2 de tve, que su historia  mueve a la risa, que es divertido, ¿divertido? no se señor donde le ve la gracia, a mi hasta en colorin me dio pánico, esa historia de ese señor que loco veía y hacia locuras y donde la gente se portaba con el con crueldad y malsana o interesada amistad.
El programa se "enriquecía" con imágenes de películas donde don quijote tenía la cara de Fernando Rey acompañado de Alfredo Landa, también de otros varios, y es que  no se  a ustedes, pero a mi esas películas me daban repeluz, los actores en si ya me daban repeluz, yo quitando a Rhett Butler o Scarlett O`Hara, que no me importaba fuesen Clark Gable y Vivien Leigh, ¡¡ por supuesto que no!!, siempre pensé que lo mejor de leer era imaginar las cosas, los caminos, los personajes...
Otros  invitados del programa, lo destripaban haciendo del libro un tratado de psicología, haciendo semejanzas con personajes posteriores, estudios, disertaciones,  como si pudiesen meterse en la mente de un Cervantes que estoy segura no era ni mas ni menos, que alguien con mucho talento, pero que seguro que escribió un libro para mas que nada sacar algo de dinero.  
Nada mas insoportable que un pedante intentando ser erudito o un erudito ya  pedante.
Me gustaría decirles a esos "ilustres" que  yo quiero elegir mis libros, mis amantes, mis perfumes, mis películas, mis cuadros..., no quiero nadie mastique por mi la comida en un restaurante para decirme si esta salada o no y luego me la de en "papilla" y encima le tenga que pagar y  dar las gracias por compartir sus babas conmigo.
Quiero sentir, que puedo ser libre al menos de elegir en las cosas que aun puedo    
Quiero sacar mis propias conclusiones, pensar sobre ello, decir si  es un tostón y que prefiero Anna Karenina  o me ha encantado y releerlo cuantas veces necesite, lo mismo que hago con las películas, músicas o con las cosas que me agradan habitualmente.
Solo espero que el año que viene nos destripen al menos otro libro, creo hay buenos escritores en este pais no se, tendrán que preguntarle como no  a Vargas Llosa.

sábado, 26 de marzo de 2011

palau de la musica

En mi último viaje a Barcelona y como me acompañó una amiga, quise ser una buena anfitriona y presumir de  camino de mi ciudad favorita.
Así que la lleve al teatro a ver Hair, por cierto nada que ver con la peli, pero que vale la pena y  como no, también fuimos al Palau de la música.
Primera decepción: la plaza aun lleva el "bonito" y rotundo nombre de Millet.
Segunda: un portero poco menos me "alegó" por no saber que había dos conciertos esa tarde y confundirme e intentar entrar en el Petit Palau.
Siempre me he sorprendido y me seguiré sorprendiendo de la " amabilidad innata" de algunos camareros, porteros y dependientas que en el mundo son, que no solo te hacen sentir culpable de molestarles, sino que por sus aires, parece tengan dos embarcaciones de lujo en el puerto esperando por sus bellos cuerpos y almas.
Tercera: fui al baño antes de entrar y cual no sería mi sorpresa que una chica, esta si puede que tengan sus padres barco en el puerto, salio del baño sin tirar de la cisterna y se sonó sus  abundantes y pijos  mocos encima del lavamanos... dejándome asqueada a mí y con casi ganas de vomitar a mi amiga, que me esperaba.
Cuarta: la lámpara del techo brilló por su ausencia, lamentablemente para mi y mi amiga que después de haberle contado la  maravilla que era, me miraba con aire de: vale si...porque ¿sabes que?  los que vamos al Palau, no solo somos aficionados a la música sino admiradores del espectáculo que significa ver su edificio, luces y ornamentos, por tanto,  creo todos los que vamos y  sea cual sea la cartelera,  merecemos verlo en toda su plenitud. 
Quinta: se dice bien claro que no se deben sacar fotos, grabar y desde luego no se debería hablar, eso que se da y doy por sentado, pues allí había barra libre, creo mas de cincuenta personas rodaban sacaban fotos hasta con flash.
Menos mal que el concierto era tan bello, que a veces me hacia olvidar el "decorado" a los "extras" y la "banda sonora".
Y  pregunto yo: ¿ cuesta tanto tener una persona de esas que te indican cual es tu asiento, pendiente de que el público no se desmande? o alguien que le de al interruptor y encienda la lámpara central. ¿O es que lo tenía que hacer el "amable" portero y dijo que nones? 
 ¿ Es que la gente ha perdido de tal manera las formas que no  respeta ni  un concierto de Boquerini? porque temo que si voy de nuevo al Liceu, me encuentre que se venden refrescos y palomitas al entrar.
Barcelona guapa como siempre, viva como siempre, acogedora como siempre, es sin duda mi ciudad aunque la disfracen de  " puta" sus gobernantes,  la vendan   de esa manera y la dejen sin defensa ante sus "clientes"  cámara de fotos en mano  y ganas de jugar a los triles.

jueves, 3 de marzo de 2011

ciudad

La ciudad es un cúmulo de cosas que han sido añadidas durante años, cientos de años y algunas, las menos, hasta de miles de años.
Así que su conjunto del principio sus casas y servicios se fueron acrecentando a medida que lo hacían sus poblaciones. Se unieron a otras poblaciones cercanas para hacer frentes comunes, aunque  a veces no sirvió sino  para enfrentarse entre ellos, pero eso es otra historia.
Hasta aquí es todo obvio, nada es extraño, nada se sale de lo esperado.
Lo que no se es si han sido siempre como ahora en su apariencia, no física sino esa apariencia del decorado, de los extras, de los efectos especiales.
Cuando alguien como yo, que desde niña soñó en viajar, conocer otras culturas, gentes y costumbres, y  el sueño se hace realidad, es bastante menos placentero llegar a una ciudad. Y es que todas  se parecen, es inevitable encontrar que  las tiendas de souvenirs,  no estén regidas por un pakistaní, en el mismo tipo de local céntrico pero cutre, que en la panadería no te atienda una muchacha sudamericana, o sea oriental el camarero del restaurante, aclarando que no tengo nada en contra de esto, pero  desde luego si quieres entenderte debes usar el inglés, estés en Barcelona, París, Londres o Milán. Otra cosa es si quieres comer, la cosa es tan variada como pizzas, hamburguesas, o el restaurante chino que  se parece bastante al chino que esta bajando la calle donde vivo. Dónde estarían las comidas típicas del lugar, pero por dios que vi un restaurante mejicano en Amman. Ya se que también esta la comida de diseño, esa que aparece en el centro del plato con colores malva y una viruta  encima, de cualquier cosa que no sabremos nunca, que le adorna como esos cursis sombreros del siglo XIX. Esto como dice mi amiga Carmen es igual de perverso que encargar un niño con ojos azules, solo por el hecho de presumir de fotos de bebe. Así que no merece más atención.

Eso en cuanto a comida, pero sigo, en todas las ciudades hay hordas de turistas  japoneses que no te dejan ver el cuadro que habías deseado tanto contemplar, japoneses  que  son capaces en una hora de  recorrer el museo del louvre, sacar fotos de cada cuadro, de su famlía sonriente y de comprar un louis vuitton sin despeinarse, ni siquiera sudar la camiseta" nike" " brand new".En todas también te encuentras con turistas españoles, chillones y mal educados que van en hordas llenado toda la acera, que  empujan, que no te dejan siquiera escuchar ese sentido Fado que emocionada escuchas en "bairro alto".
No me gusta que las ciudades se parezcan no se si es un buen invento "tunearlas" venderlas, prostituirlas que pierdan su sustancia su identidad, en aras de que sean solo un parque temático.
Ya se es contradictorio, porque yo también viajo, pero yo soy una " visitante", no seré, nunca, nunca, una turista a la actual usanza.

lunes, 10 de enero de 2011

libros

Los libros siempre fueron una forma de espantar mi miedo a los espacios y tiempos  oscuros.
por el contrario a la música, que era para sentirme bien, para disfrutar de emociones o alegrías  profundas.
Así que leo, leía ya  en mis largas noches insomnes de la pre adolescencia, para espantar el miedo a crecer, a mi padre, a la casa,  con suelos de madera,  que crujía en la noche como si tuviese vida propia...
Leí como una posesa en los primeros años de mi matrimonio, también cuando alguien se ponía malo.
Leí cuando me sentí abandonada, cuando sentí  el desamor...
Los libros mataban mis  miedos igual que cuando era pequeña y en la noche, necesitaba ir al viejo retretre de casa.
 El retrete de la casa donde me crié, una casa de mas de cien años, que había heredado mi abuela de su madrina, estaba lejos,  al final del patio, yo no encendía la vela para no tener que ver las arañas, cucarachas o incluso ratones que podía encontrarme.
Si no  la encendía no estaban,  de igual modo sentía la angustia en el pecho, el temblor en las piernas y el asco en el estómago, pero no los veía.
Esta noche miro mi mesa de noche,   encuentro cinco libros, un portarretrato con la cara sonriente de quien amo, dos pares de gafas, la libreta donde tomo mis notas, el cargador del móvil, unos bolígrafos,  una lámpara...
Nada  sirve  para nada hoy, porque  hoy necesito llorar, parar de leer y llorar, llorar...
 Porque   ha vuelto el miedo, miedo a que me sueltes de la mano, miedo a perderte entre la multitud, miedo a que un día no me reconozcas... Pero sobretodo, ha vuelto el frío miedo a que te vayas para siempre sin decir adios..
Necesito llorar porque  la pena esta ahí,   como en aquel retrete de mi niñez, estaban los bichos, por mucho que intentara conjurar mi miedo con el estúpido timo  de la vela.